En algunos casos, el tumor de mama o la zona a extirpar no se puede palpar al tacto. Para que el cirujano pueda localizarla con precisión durante la operación, se realiza una localización radiológica prequirúrgica.
Este procedimiento permite marcar el punto exacto donde está la lesión antes de la cirugía. Así, la intervención es más precisa y se conserva la mayor cantidad posible de tejido sano.
¿Cómo se realiza?
La localización se hace en el Servicio de Radiología, normalmente el mismo día o el día previo a la cirugía. Se realiza guiada por mamografía o ecografía, según el caso. La paciente permanece despierta y el procedimiento es rápido y seguro.
Tipos de localización
Con arpón (o alambre guía)
- Se introduce un hilo fino y flexible de metal en la mama hasta llegar a la lesión.
- El extremo queda fuera de la piel y se protege con un apósito.
- Durante la cirugía, el cirujano sigue el trayecto del arpón para extirpar la zona señalada.
- Debe hacerse el mismo día de la cirugía.
- Puede causar una ligera molestia o tirantez.
Con semilla
- Se coloca una pequeña semilla o clip en el interior de la mama, justo en la lesión.
- La semilla no se nota ni se mueve.
- Puede colocarse días o incluso semanas antes de la cirugía.
- En quirófano, el cirujano la detecta con una sonda especial.
Después del procedimiento
- Puedes hacer vida normal tras la colocación.
- Se recomienda evitar golpes o presión sobre la zona.
- Si notas dolor, enrojecimiento o sangrado, comunícalo a tu equipo médico.
- En quirófano se retirará el arpón o la semilla junto con la lesión.

