Cada tratamiento es personalizado, adaptado a las necesidades de cada paciente. Sin embargo, lo más común es comenzar con la cirugía. En algunos casos, puede ser necesario retirar toda la mama (mastectomía), pero se puede valorar reconstruir en la misma intervención si la paciente lo desea y las condiciones lo permiten.
Después de la cirugía, si es necesario administrar quimioterapia, esta se realiza en segundo lugar. En general, si se recomienda radioterapia, esta suele aplicarse después de la cirugía y la quimioterapia (si se necesita).
En cuanto a la hormonoterapia, se administra después de la cirugía y la quimioterapia, aunque puede combinarse con la radioterapia en algunos casos.
Sin embargo, hay situaciones en las que este orden cambia. En algunos casos, se decide empezar el tratamiento con quimioterapia en lugar de cirugía. Esto se conoce como quimioterapia neoadyuvante y tiene el objetivo de reducir el tamaño del tumor antes de operar. Luego, se procede con la cirugía y, si es necesario, con los otros tratamientos (radioterapia y hormonoterapia).
Cada caso es único, por lo que el equipo médico te indicará.


