El cáncer de mama puede presentarse de diferentes formas. Uno de los primeros términos que pueden aparecer en un diagnóstico es el carcinoma in situ o el carcinoma invasivo (infiltrante). A continuación, te explicamos qué significa cada uno:
Carcinoma In Situ
El carcinoma in situ es un crecimiento anormal de células dentro de los conductos o lobulillos de la mama, pero sin invadir los tejidos cercanos. Es decir, las células tumorales no han salido de su lugar de origen.
Los dos tipos más comunes son:
- Carcinoma ductal in situ (CDIS): Ocurre dentro de los conductos mamarios, sin capacidad de salir de ellos. Se considera una lesión premaligna, lo que significa que si no se trata, podría evolucionar hacia un cáncer invasivo.
- Carcinoma lobulillar in situ (CLIS): Se desarrolla dentro de los lobulillos mamarios. Actualmente, no se considera un cáncer en sí, sino un marcador de mayor riesgo para desarrollar cáncer de mama en el futuro.

Carcinoma Invasivo o Infiltrante
Se habla de carcinoma invasivo cuando las células malignas han atravesado la barrera natural de los conductos o lobulillos, invadiendo los tejidos cercanos. Este tipo de cáncer representa aproximadamente el 90% de los casos de cáncer de mama.
Los dos tipos más comunes son:
- Carcinoma ductal invasivo: Se origina en los conductos mamarios, por donde circula la leche. Es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres invasivos.
- Carcinoma lobulillar invasivo: Se desarrolla en los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Es menos común y representa alrededor del 10% de los casos.

¿Cómo se clasifica el cáncer de mama?
Las células del cuerpo tienen en su superficie unos receptores que regulan su funcionamiento normal. Sin embargo, en las células cancerígenas, estos receptores pueden favorecer su crecimiento descontrolado.
Dependiendo de los receptores que tenga el tumor, se podrá elegir el tratamiento más adecuado. Los principales receptores en el cáncer de mama son:
- Receptores hormonales (estrógenos y progesterona) Si el tumor tiene estos receptores, significa que las hormonas pueden estimular su crecimiento.
- Receptor HER2 Es una proteína que, cuando está en exceso, hace que las células cancerosas crezcan más rápido.
Según estos receptores, el cáncer de mama se clasifica en tres subtipos principales:
Las células tumorales tienen receptores hormonales (estrógenos y/o progesterona).
- Representa el 70% de los casos.
- Su tratamiento incluye hormonoterapia (como tamoxifeno o inhibidores de la aromatasa).
Tiene demasiada proteína HER2, lo que acelera el crecimiento del tumor.
- Puede o no tener receptores hormonales.
- Representa entre el 15 y 20% de los casos.
- Su tratamiento incluye terapias dirigidas contra HER2 (como trastuzumab).
No tiene receptores de estrógenos, progesterona ni HER2.
- Representa entre el 10 y 20% de los casos.
- No responde a hormonoterapia ni a tratamientos contra HER2, por lo que se trata con quimioterapia.

