“Dame la perseverancia de las olas del mar. Que
hacen de cada retroceso un punto de partida para
Un nuevo avance. “

GABRIELA MISTRAL

El ocho de marzo se ha convertido en un día de lucha por los derechos y las libertades de las mujeres a nivel internacional. Desde que la O.N.U en 1975 así lo determinara.

Pero nunca ha estado más en el debate que durante este año de pandemia. Ni más en el punto de mira y de critica, y de polémica y de resistencia.

Es el día en el que las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para revindicar la igualdad, una tradición feminista de más de trescientos años de mujeres imparables que trabajan en pro de la EQUIDAD, del DESARROLLO, de la PAZ y de la JUSTICIA.

Y es que a pesar de los avances alcanzados…… la igualdad efectiva entre mujeres y hombres siendo un derecho humano universal y un principio de justicia social es un reto por conseguir.

Han sido muchos los logros alcanzados si valoramos desde donde partimos, y muchas las metas en el objetivo de la Asamblea de la ONU del 25 septiembre del 2015 aprobando una Resolución sobre la agenda para el desarrollo titulada “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030” para el desarrollo sostenible, que incorpora 17 objetivos entre los cuales se encuentra lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Recordemos a Simone Weil filósofa francesa que se centró en demostrar que las relaciones humanas no tienen porque ser siempre relaciones de fuerza. “Lo que nos permite actuar y contrarrestar la fuerza es la esperanza del bien. Aunque la lucha entre los que poseen la fuerza y mandan y quienes no la tienen y obedecen será eterna.”.

El Feminismo es POLIFÓNICO, con voces que se escuchan en todos los rincones del mundo, con distintos tonos y registros, con distintas letras, pero la misma música, un proyecto colectivo y emancipador al que nada humano le es ajeno.

El tsunami es un evento complejo formado por olas de gran energía de tamaño variable y que desplaza verticalmente una gran masa de agua.

Así es como ha aparecido el feminismo en el siglo XXI. El fenómeno extraordinario es el “hartazgo“ de millones de mujeres en el mundo que han reaccionado de manera impresionante frente a la violencia, la opresión y la discriminación.

Según la geofísica este tipo de olas remueven una cantidad muy superior a las olas superficiales producidas por el viento y las mareas.

Nos encontramos en la cuarta ola del feminismo, alimentada por las tres anteriores, las redes sociales y la toma de conciencia de las generaciones más jóvenes, están removiendo los cimientos patriarcales como nunca antes.

Pero en este evento complejo en su interior también crecen las contradicciones y los discursos que, mezclados con los vientos de la postmodernidad, plantean nuevos conceptos, nuevas preguntas y nuevos reclamos refiere Nuria Varela periodista y escritora.

“Cuando toca hacer algarada, el feminismo demuestra que puede hacerla sin que nadie pierda la dignidad” Amelia Valcárcel filósofa.

La ciudadana en la mayoría de las ciudades, pueblos, instituciones y hogares e, incluso, personalmente ha encontrado “recetas de equidad“ para apoyar más que nunca a todas las mujeres que acompañadas de hombres han revindicado la equidad, cansadas de la violencia, de todas las violencias, de las guerras, las postguerras de los embargos, de la brecha salarial, de las trincheras, de la vieja y de la nueva misoginia, de la cultura de la violación y de la R.A.E . y de la cultura del simulacro, del SILENCIO y del menosprecio.

Ahora, la pandemia del COVID 19 en la que las mujeres se encuentran en la primera línea de la crisis como trabajadoras de la salud, cuidadoras, innovadoras y organizadoras comunitarias.

Esta crisis ha puesto de relieve la importancia de las mujeres en la sociedad así como las desproporcionadas cargas que soportan la bien llamada “pandemia oculta”.

Articulo del Equipo de Genero y Salud de la OSI EEC