Recientemente se han organizado actos en diversas ciudades y redes sociales para debatir sobre la prostitución con dos líneas argumentales muy definidas: abolir o regular y recientemente, además, he tenido la posibilidad de acompañar a una mujer explotada sexualmente que pedía ayuda en silencio.

He querido aprovechar este espacio, no para hacer un análisis pormenorizado de los argumentos que se esgrimen en cada bando, si no para hacer una exposición sencilla sobre lo que implican los conceptos de prostitución y trata de personas con fines de explotación sexual con el objetivo de sensibilizar a cuantas personas lean estas líneas para que mostremos una actitud de alerta e informar sobre cuáles son los pasos a dar si nos encontramos a una posible víctima.

ACLARANDO CONCEPTOS

La prostitución se entiende como la “actividad de quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero”(1), sin embargo, permitidme una definición que, en mi opinión, se ajusta más a la realidad, que es la que nos propone la UNESCO, considerando que “la prostitución no es una expresión de libertad sexual de la mujer, sino que tiene que ver casi siempre con la violencia, la marginación, la dificultad económica y la cultura sexista y patriarcal (…) la clave para enfrentar el problema pasa porque la sociedad recupere su capacidad de indignación ante esta forma de esclavitud (…). La mayor parte de las prostitutas son mantenidas a través de la fuerza premeditada y el abuso físico pero, a menudo, éste es el resultado del abuso sexual y emocional previo, privaciones y desventajas económicas, marginalización, pérdida de identidad, manipulación y decepción” (2).

Por otro lado, la trata de personas con fines de explotación sexual, incorrectamente definida hasta hace años como trata de blancas (para las mujeres negras no se consideraba el término ya que su compra y venta había sido legal históricamente), se define como la “captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación sexual (incluidas la prostitución, la pornografía, (…) (”3).

El fenómeno de la prostitución y el tráfico y la trata de mujeres están profundamente relacionados ya que la gran parte de mujeres en situacióńn de prostitución son o han sido víctimas de la trata de personas.

HABLEMOS DE NÚMEROS (4)

Resulta complicado conocer las dimensiones de la prostitución y trata a nivel global y y nacional, aún así he recopilado algunos de los datos que ofrecen organismos oficiales:

Prostitución en el mundo:

La prostitución es el segundo “negocio” más lucrativo, después del tráfico de armas y antes que el tráfico de drogas.
Reporta anualmente unas ganancias de entre 5 y 7 billones de dólares.
Aproximadamente 4 millones de mujeres y niñas son compradas y vendidas, con el objeto de forzarlas a la prostitución, la esclavitud o el matrimonio.
Se estima que las mafias ganan 7.000 millones de dólares al año.
En Europa, cada proxeneta obtiene un beneficio de 100.000 euros por año por cada mujer prostituida y cada uno prostituye al menos entre 20 y 25 mujeres.
El número de mujeres prostituidas en la Unión Europea oscila entre 200.000 y 500.000; dos terceras partes provienen de Europa Oriental.
Un 70% de hombres declaran haber demandado en algún momento de su vida la prostitución de otra persona (5).

Prostitución en el Estado Español:

Los españoles pagan 50 millones de euros cada día para consumir prostitución.
Hay 15 millones de varones potenciales clientes de 400.000 mujeres prostituidas o una mujer por cada 38 hombres.
La prostitución mueve en España 18.000 millones de euros al año.
El 6% de la población española es consumidora habitual de prostitución.
4 de cada 10 españoles reconocen consumir prostitución (6).
Los medios de comunicación tambié́n obtienen beneficios, como en el caso de la prensa escrita que obtiene importantes ingresos de la publicidad de prostitución. El periódico con más tirada de este país ingresa en torno a 5 millones de euros anuales.

RECONOCIENDO A LAS VÍCTIMAS (7)

Muchas mujeres son reacias a revelar información sobre su situación o no tienen conciencia de la violencia a la que están sometidas, sin embargo debemos prestar atención a una serie de señales que pueden ponernos en alerta (8):

• No tiene acceso a sus documentos (DNI, pasaporte, tarjeta de residencia, etc.).
• Presenta papeles de inmigración falsos.
• Tiene acceso a muy poco o ningún dinero.
• Tiene miedo de hablar, teme que le pase algo a ella o a su familia.
• Tiene señales de haber recibido violencia física.
• Miedo, desconfianza, ansiedad y nerviosismo, incluso hostilidad.
• Tiene reticencia a proveer informacióńn sobre lo que hace o sobre su vida, parece estar dando respuestas “ensayadas” o cumpliendo instrucciones.
• Tiene enfermedades que no están siendo tratadas.
• Lleva mucho tiempo en el país y no conoce el idioma.
• No sabe en qué ciudad está.
• No tiene libertad de movimiento, siempre acompañada de alguna persona de su trabajo y no puede mudarse de trabajo ni de ciudad por propia voluntad.
• Trabaja y vive en el mismo sitio, o bien su vivienda y su trabajo tienen fuertes medidas de seguridad, como rejas o cámaras de vigilancia.
• Lleva marcas o accesorios de dependencia, como tatuajes o accesorios.
• Presenta quemaduras diversas.
• No tiene relación o contacto con sus redes naturales y sus familiares.
• Sufre drogodependencia.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Primeramente, acompañar, escuchar y ante todo no juzgar a la mujer que tenemos a nuestro lado. Establecer un clima de confianza y de intimidad en un espacio amable es imprescindible para que se sienta cómoda y con libertad para actuar.

El siguiente paso es ponerse en contacto con el personal de trabajo social de nuestros centros de trabajo, es el personal más adecuado para estas situaciones y el que nos va a asesorar en cada paso y puesta en marcha del proceso.

En el apartado de recursos de nuestro espacio Género y Salud (GyS) en la intranet de la OSI, tenéis toda la información de utilidad que han ido recopilando desde el equipo de GyS.

Finalmente continuar con nuestros ojos, oídos y almas dispuestos a ver, escuchar y sentir cada atentado contra nuestras “hermanas” para seguir acompañándonos siempre que lo necesitemos.

LECTURA RECOMENDADA: Dejame contarte. Testimonios de mujeres que han sufrido violencias en el ejercicio de la prostitución

(1) https://dle.rae.es/prostitución
(2,5,6) APRAMP. LA PROSTITUCIÓN. CLAVES BÁSICAS PARA REFLEXIONAR SOBRE UN PROBLEMA (2005).
(3) https://www.policia.es/_es/colabora_trata#
(4) Cortes Generales. Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades. INFORME DE LA PONENCIA SOBRE LA PROSTITUCIÓN EN NUESTRO PAÍS (Aprobada el 13 de marzo de 2007).
(7) APRAMP. LA TRATA CON FINES DE EXPLOTACION SEXUAL (2011)
(8) https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/violencia_guias/es_def/adjuntos/guia.recursos.trata.explotacion.sexual.profesionales.ciudadania.cas.pdf

Artículo realizado por el equipo de Género y Salud de la OSI