La desnutrición relacionada con la enfermedad constituye un problema sanitario de elevada prevalencia con importantes efectos sobre la salud. En este sentido y con el objetivo de sistematizar la atención para diagnosticar el estado nutricional del paciente ingresado, prevenir su desnutrición y favorecer una adecuada nutrición, desde la Dirección de Enfermería de la OSI se están llevando a cabo diferentes acciones entre los pacientes que ingresan en el Hospital. Por el momento esta evaluación está ya implantada en los servicios de las plantas 2ª B , 1ª A, 3ªA, 12ª, 4ª B, 4ª D y 4ª E y está previsto que se extienda paulatinamente en toda la hospitalización.

Al ingreso se realiza una valoración del estado nutricional, se valoran también las características nutricionales de cada paciente, se establece un control de la ingesta y se realiza una evaluación periódica del estado nutricional. Además, se ha establecido una coordinación con Atención Primaria de cara al alta para asegurar una continuidad de cuidados.

Como hemos comentado, al ingreso, en las primeras 24/48 horas se realiza una primera valoración de los pacientes, obteniendo su peso y recogiendo los datos del test CNST (screening canadiense de nutrición) que valora la pérdida de peso y la disminución de la ingesta reciente, clasificando a los pacientes como con riesgo o sin riesgo de desnutrición.

En función de estas actuaciones, se interviene de diferente forma. En pacientes con riesgo de desnutrición se realizará un control de la ingesta diaria, control de peso semanal. En caso de que no gane o pierda peso durante cuatro días se comentará con su médico responsable.

Por el contrario, si se trata de pacientes sin riesgo de desnutrición se realiza un control de peso semanal, se repetirá el test nutricional CNST semanalmente y si en la repetición se detecta riesgo de desnutrición se aplicarán las medidas estipuladas.

Para todo ello, se ha establecido un seguimiento, a través del registro en el evolutivo, de la respuesta de los pacientes a las intervenciones realizadas. Asimismo, en las transiciones del paciente entre los distintos ámbitos asistenciales el informe de cuidados de enfermería reflejará la situación nutricional en caso de riesgo o malnutrición manifiesta.

Es importante recordar, que un estado nutricional deficiente contribuye a retrasar la recuperación, prolongar la estancia hospitalaria, incrementar la tasa de reingresos prematuros, aumentar el riesgo de infección y la morbimortalidad, repercutiendo negativamente en los costes sanitarios y en la calidad de vida de los pacientes.