Dos cifras y una letra que guardan un terrible significado para nosotras, las mujeres.

En este día conmemoramos la tragedia sufrida por Patria, Minerva y Mª Teresa Mirabal, las “mariposas”, tres hermanas activistas políticas de la República Dominicana que desempeñaron un papel importante en la resistencia contra la dictadura de Trujillo, ya que, en esta triste fecha de 1960, las tres hermanas fueron brutalmente asesinadas por agentes de este régimen dictatorial, convirtiéndose en símbolos de la lucha por la libertad y los derechos humanos.

Pero este día también recordamos y rendimos homenaje a cada mujer y víctima de violencia machista del planeta denunciando la magnitud del problema y reivindicando la necesidad de esfuerzos continuos para abordarlo en todos los ámbitos.

La pornografía no escapa a esos ámbitos, tal como recoge la campaña de este 25N de Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer “el porno es una escuela de violencia contra las mujeres” 1 y es que según los datos que expone en su campaña:

  • Casi el 90% de las escenas pornográficas contiene violencia física o verbal contra las mujeres.
  • La media de edad del primer contacto con el porno es de 12 años.
  • Un tercio de las personas adolescentes cree que el porno influye mucho en sus relaciones sexuales.

En el estudio de la universidad de Deusto ¿Se relaciona el consumo de pornografía con la violencia hacia la pareja? 2 se extrae que todos los tipos de agresión (sexual, física o psicológica) se asociaron significativamente con el consumo de pornografía observándose la asociación entre el consumo de pornografía violenta con actitudes neosexistas, visión de la mujer como objeto sexual, justificación de la violencia y creencias sobre el mito de la violación.

En otro análisis sistemático de la Universitat de les Illes Balears, encontramos que el consumo de pornografía se asocia en mayor medida a la perpetuación de la violencia y la coerción sexual, pero también a la violencia física y psicológica hacia las mujeres.

Los datos son alarmantes y es que el porno se ha expandido por toda nuestra sociedad al ser gratuito y accesible las 24 horas, convirtiéndose en el manual de instrucciones de los encuentros sexuales, normalizando las actitudes violentas contra las mujeres, “hombres que aprenden a dominar, mujeres que aprenden a someterse y ser humilladas”1.

La educación afectivo sexual tiene que estar presente en cada una de las aulas aportando información sobre el consumo de pornografía y en las familias, abordando su carácter accesible y gratuito, incidiendo en las graves consecuencias para las niñas y las mujeres y la sociedad en general.

Sólo reconociendo y abordando cada uno de los ámbitos en que las mujeres sufrimos violencia machista, podremos ir reduciendo el número de mujeres a las que recordar cada 25 de noviembre.

1 https://www.emakunde.euskadi.eus/25n-2023/webema01-contentemas/es/
2 https://www.behavioralpsycho.com/wp-content/uploads/2019/12/05.Gallego-27-3.pdf
3https://dspace.uib.es/xmlui/bitstream/handle/11201/157063/Bécognée_Wahnich_Pauline.pdf?sequence=1

Artículo Equipo Género y Salud

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