Cambiar las opciones de alimentación y mejorar la calidad de la dieta son prioridades actuales para abordar la epidemia de obesidad que sufrimos. En muchos estudios con poblaciones adultas se ha observado que un consumo moderado y diario de ciertos frutos secos reduce el índice de masa corporal o el riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ningún estudio de intervención nutricional con frutos secos realizado en la población infantil. AZTI es la encargada de liderar este proyecto que estudia el impacto del consumo de nueces y de otros ácidos grasos sobre el metabolismo infantil. En el proyecto participan también el Instituto de investigación Sanitaria Biocruces Bizkaia y el Consiglio Nazionalle delle Ricerche (CNR) de Italia. Este estudio ha sido planteado a partir de los resultados obtenidos en otros proyectos en los que el consorcio también ha participado.

Nota de Prensa