En este espacio web encontrará información general para pacientes sobre la cirugía de la hipófisis, con el objetivo de explicarle en qué consiste el procedimiento, cómo es el proceso asistencial y resolver las dudas más frecuentes que pueden surgir antes y después de la intervención.

Asimismo, se incluye información de contacto para facilitar la consulta y el acceso a orientación adicional cuando lo necesite.

¿Qué son?

La hipófisis, también llamada glándula pituitaria, es una glándula muy pequeña, de alrededor de 1 centímetro de tamaño, similar a un guisante. Está situada en la base del cerebro y, aunque es pequeña, cumple una función muy importante en el organismo.

Su papel principal es producir y liberar hormonas que actúan como mensajeras y regulan el funcionamiento de otras glándulas y órganos del cuerpo. Gracias a la hipófisis se controlan procesos tan importantes como:

  • El crecimiento durante la infancia y la adolescencia
  • El ciclo menstrual
  • La función sexual y la fertilidad
  • El equilibrio de líquidos y sales en el organismo
  • O la respuesta del cuerpo al estrés, entre otros
Un tumor hipofisario es un crecimiento anormal de tejido en esta glándula. La mayoría de estos tumores son benignos (no cáncer) y suelen crecer lentamente. Aun así, pueden provocar síntomas por distintos motivos:
 

  • Exceso de hormonas, cuando el tumor produce hormonas de forma descontrolada (tumores funcionales).
  • Déficit hormonal, cuando el tumor interfiere en la producción normal de hormonas (hipopituitarismo).
  • Efecto compresivo, si el tumor aumenta de tamaño y presiona estructuras cercanas, como los nervios ópticos, lo que puede afectar a la visión.
El diagnóstico de los tumores hipofisarios puede hacerse cuando aparecen síntomas bien por el exceso o la falta de producción hormonal, por aparición de problemas de visión, o bien de forma casual al realizar una prueba de imagen del cerebro por otro motivo.

photo

El tratamiento de los tumores hipofisarios no es igual para todas las personas. En función del tipo de tumor, su tamaño, los síntomas que produzca y las características de cada paciente, el abordaje puede incluir una o varias de las siguientes opciones:

  • Seguimiento y observación, cuando el tumor es pequeño y no provoca síntomas.
  • Tratamiento farmacológico, para controlar la producción de hormonas o reducir el tamaño del tumor.
  • Cirugía, en los casos en los que sea necesario extirpar el tumor.
  • Radioterapia, como tratamiento complementario o alternativo en situaciones concretas.

Cada caso es valorado de forma individualizada por un equipo multidisciplinar, que tiene en cuenta factores como la edad, el estado de salud general y las características específicas del tumor, con el objetivo de ofrecer el tratamiento más adecuado en cada situación.

Tras la primera evaluación por parte del Servicio de Endocrinología, cada caso se presenta al Comité Multidisciplinar de Patología Hipotálamo Hipofisaria. En este comité participan diferentes profesionales especialistas que realizan una revisión detallada y conjunta de la situación de cada paciente.

Para esta valoración se tiene en cuenta:

  • La historia clínica completa
  • Las pruebas de imagen, como la resonancia magnética
  • El estudio oftalmológico
  • Los análisis hormonales y bioquímicos
  • Otras pruebas que hayan sido necesarias

Con toda esta información, el comité decide cuál es el mejor plan terapéutico y si es necesaria una intervención.

Si se considera que la cirugía es el tratamiento más adecuado, el Servicio de Neurocirugía contactará con la persona paciente para programar una consulta con el neurocirujano o la neurocirujana responsable de su caso.

En esta consulta se explicará de forma detallada:

  • En qué consiste la intervención quirúrgica
  • Cómo será el proceso previo a la cirugía
  • Qué pruebas preoperatorias es necesario realizar, como análisis de sangre, nuevas pruebas de imagen o la consulta con el Servicio de Anestesia

El equipo sanitario resolverá todas las dudas y acompañará al paciente durante todo el proceso.