Dentro del proyecto Mugikide, se ha desarrollado una actividad formativa para impulsar una alimentación saludable de forma sencilla. El tupper Harvard para el trabajo es una píldora formativa en cuyo diseño ha participado la Unidad Básica de Prevención de la OSI EEC.

Esta píldora formativa, que está disponible en Jakinsarea hasta el 30 de diciembre, tiene como objetivos impulsar hábitos saludables de las personas que trabajan en la OSI EEC, potenciar la alimentación saludable en el trabajo a turnos, conocer cómo crear un menú saludable basado en las proporciones del Plato Harvard, aprender algunas recetas sencillas y aprender a hacer una compra para el «fondo de nevera».

Hablamos con Pelayo Sánchez, que ha sido quien ha desarrollado los contenidos del curso.

Quién es Pelayo García García

Soy asturiano de Oviedo y llevo desde hace nueve años viviendo en Bilbao. Trabajo en el Hospital Universitario Cruces como enfermero y, además, dedico mucho tiempo a otra de mis pasiones, la cocina. En redes sociales subo mis recetas con el nombre Tortilladeaspirina, que resume totalmente mis dos “yos” Tortilla por “lo cocinillas” y “Aspirina”, pues por la profesión.

A quienes piensan que comer de forma saludable es complicado y quita mucho tiempo ¿qué les dirías?

Creo que comer saludable no es complicado ni difícil, pero sí que es cierto que requiere cierta imaginación. Eso intentaba mostrar con el curso del Tupper Harvard para el trabajo. Con pocos ingredientes, un buen fondo de despensa y de nevera y un poco de imaginación, se puede salir de la comida básica y disfrutar comiendo saludable sin tener que resignarse a una carne a la plancha y una ensalada.

¿En qué se basa el plato Harvard?

El plato Harvard divide el plato físico en diferentes secciones, por lo que no es una dieta al uso y no se basa en comer determinadas cantidades sino en proporciones. Esto nos abre muchas posibilidades, ya que la mitad del plato deben ser verduras o frutas (verduras salteadas, ensaladas, encurtidos… etc.), un 25% del plato Hidratos de carbono 100% integrales (en forma de pastas, quínoa, arroz integral o cereales complejos) y el otro 25% restante proteínas (de origen animal o vegetal).

Además, el plato Harvard aconseja el uso de aceites de buena calidad, la correcta hidratación y un ejercicio físico como complemento del plato saludable. Te aconseja evitar carnes rojas y nos enseña también el impacto en el medio ambiente de nuestro consumo alimentario (como, por ejemplo, el impacto de CO2 de la industria cárnica de carnes rojas). Creo que es un enfoque muy responsable de la alimentación, además de didáctico.

Carbohidratos sí carbohidratos no, ¿Son tan malos los carbohidratos?

El problema no son los carbohidratos, sino la calidad de los mismos. No soy nutricionista, solo un aficionado a la cocina y persona autodidacta respecto a nutrición, pero lo que está claro es que nos enemistamos con los carbohidratos sin darnos cuenta de que el enemigo son los carbohidratos de baja calidad que consumimos en el día a día: panes industriales, harinas refinadas, azúcares simples.

Sobre todo, los hidratos y azúcares libres que consumimos en productos que creemos que no tienen, como salsas, zumos y otros ultroprocesados que por tradición o costumbre consumimos, sin plantearnos si son adecuados o no. La respuesta es, habitualmente, que “no lo son”. Cuando nos comemos un croissant, asumimos lo que es, pero cuando tomamos un vaso de zumo, creemos que estamos consumiendo algo saludable. Eso es lo realmente importante, saber identificar lo que comemos en cada momento y asumir su consumo con conocimientos.

¿Qué no excluirías nunca de un menú saludable?

Yo, como fan de los platos de cuchara, no excluiría nunca las legumbres. Lo interesantes que son a nivel nutricional, lo versátiles para hacerte un guiso como para preparar una ensalada como una crema (como el humus), son lo más. Y los frutos secos. Yo que me considero un poco ardilla, me parecen un obligatorio en mi despensa para acompañar platos, fruta, aperitivos o yogures.

¡Vivan los frutos secos!

Por último, para las personas que todavía no han accedido al curso ¿por qué crees que deben hacerlo?

Es un curso muy ligero, donde puedes entender cada uno de los nutrientes aclarando ideas de forma muy ligera. Además, puedes ver unas cuantas recetas en vídeo relacionadas con el plato Harvard para llevarte al trabajo (o para comer en casa, que también sirve) y poder aplicar diferentes ideas, con unas proporciones adecuadas.

Asimismo, incluye una plantilla descargable en pdf con un resumen del curso y consejos para hacer la compra. Un montón de información que puede aportar nuevas ideas para hacer pequeños cambios en nuestro día a día.

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