
Dado que una de las complicaciones más frecuentes de la quimioterapia son las infecciones, es importante que cada paciente tenga actualizado su calendario vacunal.
Aunque la inmunización es una forma eficaz de prevenir una determinada infección, las personas con patologías hematológicas presentan tasas más bajas de seroconversión con las vacunas, ya sea por la propia enfermedad de base como por el tratamiento que reciben.
Idealmente, quienes que van a recibir un tratamiento quimioterápico deberán tener actualizado su calendario vacunal previo al inicio de la quimioterapia, sin embargo, la necesidad de una rápida instauración de un determinado tratamiento quimioterápico puede comprometer su inmunización.
Además, la inmunidad protectora frente a infecciones inmunoprevenibles se pierde total o parcialmente en pacientes que van a recibir un trasplante hematopoyético, por lo que será necesaria la revacunación sistemática de todas las personas receptoras del mismo.
Todas las personas sometidas a TAPH (Trasplante Autólogo de Progenitores Hematopoyéticos) serán derivadas en el segundo mes post-trasplante al Servicio de Medicina Preventiva para organizar una correcta vacunación.
Las personas que reciben quimioterapia presentan tasas de respuesta inmunológica inferiores a la población sana.
La administración de vacunas inactivadas o vacunas ARN es segura en cualquier momento, incluso bajo tratamiento quimioterápico.
Las vacunas con virus vivos atenuados están contraindicadas para pacientes y convivientes que reciben tratamiento quimioterápico o trasplante hematopoyético.

