
El diagnóstico de una patología maligna puede hacer que sienta agobio y experimente sensación de pérdida de control. Hay mucha información nueva que asimilar y comprender. Es posible que experimente muchas emociones diferentes, pudiendo enfado o conmoción con el ánimo deprimido. También puede experimentar pensamientos de incredulidad.
Muchas personas sienten ansiedad al inicio del tratamiento, derivado de la incertidumbre del futuro o por el impacto que la situación pueda producir sobre sus seres queridos.
Puede pedir apoyo por el equipo de psicoterapia en cualquier momento. No tiene que esperar a sentirse realmente mal para pedir ayuda. La forma más sencilla es comunicárselo al personal de enfermería o de medicina que le atiende para que gestionen un cita lo antes posible.
Si usted ya contaba con apoyo psicológico antes del diagnóstico y tratamiento, idealmente debería continuar con el mismo soporte.

