Aunque no curan la psoriasis, los hábitos saludables forman parte esencial de un manejo integral de la enfermedad. Mantener un estilo de vida respetuoso con tu organismo no te curará pero ayudará a una mejor calidad de vida en todos los aspectos. Siendo una enfermedad que cursa en brotes mantener cuerpo y mente saludables ayudará a alargar los periodos de remisión.

Ejercicio físico

Haz deporte:

  • reduce el riesgo de enfermedades asociadas como las cardiovasculares, diabetes o hipertensión.
  • produce endorfinas, ayudando a controlar el estrés
  • favorece socialización, evitando aislamiento.
  • ayuda al control de peso

Actividades como caminar, nadar o practicar yoga ayudan a reducir el estrés, a mejorar la movilidad articular, a amantener un peso saludable, a regular el sistema inmunológico y a disminuir la degradación crónica.

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Alimentación equilibrada

No está demostrado que excluir determinados alimentos de la dieta (gluten, lácteos…) influyan en la evolución de la enfermedad. Siempre es recomendable llevar una dieta saludable, como son:

  • Incluye pescado azul (salmón, sardinas), rico en omega-3, con efecto antiinflamatorio.
  • Consume verduras de colores (zanahoria, espinaca, calabaza), ricas en antioxidantes.
  • Prioriza el consumo de productos integrales antes que refinados.
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Control del peso

La obesidad se asocia con formas más graves de psoriasis y menor respuesta al tratamiento. Perder peso, si es necesario, puede mejorar significativamente los síntomas. En Osakidetza tienes recursos para ayudarte a controlar tu peso, como la consulta de tu enfermera en el centro de salud, donde recibirás asesoramiento y seguimiento personalizado para perder peso y adoptar hábitos de vida más saludables.

Evita el tabaco

No fumar fumar mejora la salud general. En Osakidetza contamos con distintos recursos y personal capacitado para asesorate durante el proceso.

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Consumo de alcohol

Beber alcohol puede afectar tu salud general y favorecer otros problemas que a veces se asocian con la psoriasis, como enfermedades del hígado o del corazón. Además, puede interferir con algunos tratamientos.

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Manejo del estrés

El estrés emocional es un desencadenante común. Técnicas como la respiración consciente, el mindfulness, la meditación o el apoyo psicológico pueden marcar una gran diferencia en la evolución de la enfermedad.

Busca tu forma de reducir la ansiedad diaria, puede ser con actividades relajantes como tai chi o yoga… o estimulantes y de descarga como boxeo o spinning. Tú decides lo que te funciona.

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Descanso y sueño

Dormir bien es muy importante cuando tienes psoriasis. La falta de sueño puede aumentar el estrés y la inflamación, lo que puede empeorar los brotes. Mantener una rutina de sueño saludable te ayuda a cuidar tu piel y tu bienestar general.

Pequeños cambios en tus hábitos de sueño pueden marcar una gran diferencia en el control de la psoriasis.

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En resumen

Los cuidados diarios no sustituyen el tratamiento médico, pero son una parte fundamental del manejo de la psoriasis. Cuando se combinan con la terapia indicada por el equipo de dermatología, permiten mejorar la apariencia y comodidad de la piel, reducir la frecuencia y la gravedad de los brotes, prevenir complicaciones y aumentar el bienestar físico y emocional.

Pequeños cambios en tu rutina pueden marcar una gran diferencia. Con constancia y apoyo, es posible mejorar tu bienestar y el control de la psoriasis.