El inicio del tratamiento quimioterápico no es el mejor momento para iniciar la convivencia con una mascota. Quienes ya conviven con una mascota no tienen que renunciar a su compañía, salvo quizá en momentos muy concretos de su evolución (trasplante hematopoyético o tratamientos muy intensivos). Recuerde a su profesional de medicina de referencia esta circunstancia para que le oriente.

Si usted convive con una mascota deberá, en la medida de lo posible:
- Evitar encargarse del aseo de su mascota, recoger los excrementos de este, y minimizar los contactos más estrechos (ej. boca-boca).
- No encargarse de administrar los alimentos a su mascota.
- Evitar dormir con su mascota.
- Pasar la aspiradora a diario para recoger los pelos y mantener una adecuada higiene del domicilio.
- Lavarse las manos tras el contacto con el animal.

