La quimioterapia se puede administrar a través de diversas vías, entre las cuales se incluyen:

  1. Vía Oral: Los medicamentos se toman por la boca en forma de comprimidos o cápsulas.
  2. Vía Intravenosa (IV): Los medicamentos se administra directamente en el torrente sanguíneo a través de una vena. Existen diferentes formas de acceso venoso:
    • Vía intravenosa periférica: Se canaliza una vena accesible en la periferia del cuerpo, generalmente en brazos y manos. Se retira tras la administración del medicamento en cada ciclo.
    • Vía central de acceso periférico, PICC: Catéter que se introduce a través de una vía periférica, generalmente del brazo, hasta la vena cava superior. Se coloca al inicio de tratamiento y se mantiene durante el tiempo que dure el mismo. Requiere cuidados semanales de limpieza y heparinización por parte de personal sanitario, que de forma habitual se realizarán en su centro de salud.
  3. Vía Subcutánea (SC): La administración de medicamentos debajo de la piel, por lo general en el tejido graso subcutáneo.
Estas vías permiten adaptar el tratamiento a las necesidades específicas de cada paciente y tipo de cáncer. Siempre es crucial seguir las indicaciones médicas para maximizar la eficacia y minimizar los efectos secundarios.