El diagnóstico de dermatitis atópica genera ansiedad y dudas. Aquí respondemos las preguntas más comunes con información clara y basada en evidencia científica, para ayudarte a entender mejor la enfermedad y vivir con más tranquilidad.

  • ¿Qué es la dermatitis atópica?

    Se considera una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta significativamente a la vida de las personas que la padecen al producir picor intenso y sequedad extrema de la piel. No es una enfermedad contagiosa.

  • ¿Es una enfermedad frecuente?

    Es una de las enfermedades de la piel más comunes. Globalmente afecta hasta el 25% de los niños y hasta el 7% de los adultos.

  • ¿Comienza siempre en la edad pediátrica?

    Se estima que el 85% de los casos aparecen antes de los 5 años de edad. Sin embargo, también puede aparecer en la edad adulta., 1 de cada 4 adultos afectados informa que su enfermedad empezó en esta etapa.

  • ¿Qué causa la dermatitis atópica?

    Las causas y los desencadenantes no se han comprendido del todo aún. Parece ser el resultado de la interacción entre la función barrera de la piel, el sistema inmunológico y la exposición a diversos agentes ambientales.

  • ¿La dermatitis atópica afecta sólo a mi piel?

    Se le considera la primera manifestación de la “marcha atópica”, esto significa que otros trastornos atópicos suelen aparecer después de la dermatitis atópica. Pertenece al grupo de los trastornos atópicos, que también incluye la alergia alimentaria, el asma alérgica y la rinitis alérgica.

  • Me pica mucho, ¿qué puedo hacer?

    Aunque rascarte sea lo que más deseas es la peor solución porque activa un círculo vicioso que va a hacer que el picor aumente en lugar de disminuir. Las medidas prácticas que ayudan a reducir el rascado son:

    Identificar el momento de rascado y buscar alterntivas como presión suave, dar pequeños golpecitos o pellizcar levemente la piel, lo que alivia el picor sin dañar la barrera cutánea.

    Mantener las manos ocupadas: actividades como manualidades o el uso de objetos antiestrés pueden desviar la atención del picor.

    Técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación reducen el estrés y la ansiedad, factores que suelen intensificar el prurito y el impulso de rascarse.

    Cuidar las uñas: mantenerlas cortas y limpias para reducir el riesgo de lesiones, sangrado e infecciones. Durante la noche, el uso de guantes de algodón puede ayudar con el rascado involuntario.

    Elige ropa adecuada: prendas de algodón, suaves y holgadas. Evita tejidos poco transpirables y lanas.

    Alivia el picor de forma segura: con compresas frías o emolientes refrigerados (siempre que no tengas lesiones). Mantener un ambiente húmedo en la habitación con un humidificador, también ayuda a reducir la sequedad.

  • ¿La dermatitis atópica es contagiosa?

    No, no lo es.

    No se transmite por contacto, ni al tocar las lesiones, ni al compartir objetos como toallas o ropa. Puedes abrazar, darte la mano o compartir espacio con otras personas sin riesgo de contagiarla.

  • Mi hijo/a tiene dermatitis atópica: ¿Es para toda la vida?

    La evolución de la dermatitis atópica es muy variable. Si bien la mayoría de los casos desaparecen en la edad adulta, hasta el 33% de los casos que aparecen en la infancia pueden persisitir para el resto de la vida del paciente.

  • ¿Se puede curar?

    No existe una cura definitiva, pero sí hay tratamientos eficaces, que dependen del grado de severidad de la enfermedad y que permiten controlar los síntomas, reducir los brotes y mantener la enfermedad en remisión durante mucho tiempo.

  • ¿Cómo identifico un brote?

    La dermatitis atópica cursa con fases de mejoría y brotes. Aprender a identificarlos a tiempo y saber cómo actuar es fundamental para controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

    Un brote es un empeoramiento temporal de los síntomas. Puede aparecer en zonas habitualmente afectadas o surgir en otras nuevas. Los signos más frecuentes son: picor intenso (que interfiere con el sueño o las actividades diarias), enrojecimiento de la piel, grietas o fisuras y exudación( la piel puede supurar líquido claro o formar pequeñas ampollas, lo que indica inflamación activa o incluso una posible infección).

  • ¿Cómo actúo ante un brote?

    Aplica la pauta de tratamiento específico indicada en tu última revisión. Si no consigues controlarlo puedes acudir a tu médico de atengión primaria que en caso necesario contactará mediante consulta no presencial con el servicio de dermatología y así obtendras una nueva pauta de tratamiento indicada a tu médica de atención primaria o un adelantamiento de tu cita de revisión.

  • ¿Puedo dejar el tratamiento si me encuentro mejor?

    Es habitual que, cuando la piel empieza a mejorar, surja la tentación de suspender el tratamiento antes de completar la pauta indicada. Sin embargo, la inflamación puede persistir de forma invisible bajo la piel y reaparecer. Completar el tratamiento ayuda a controlar la inflamación de manera eficaz y reduce el riesgo de recaídas.

    Además, el enfoque terapéutico de la dermatitis combina los cuidados diarios con tratamientos específicos durante los brotes. Si mejoras, en tu revisión el dermatólogo puede reducir esos tratamientos específicos pero los cuidados diarios de tu piel nunca pueden suspenderse.

  • ¿Qué factores pueden irritar mi piel?

    Cada persona puede tener factores diferentes que desencadenan o agravan su dermatitis. Algunos son comunes como las duchas prolongadas, el agua muy caliente, las temperaturas extremas, el sudor y los alérgenos en personas sensibilizadas (polvo, ácaros, pelo de animales..).

    Es recomendable evitar el contacto con irritantes, como el humo del tabaco, las colonias, los jabones agresivos o cualquier producto químico que pueda irritar la piel.

    Observar tu piel y anotar cuándo aparecen los brotes te ayudará a identificar los desencadenantes y tomar medidas para evitarlos.

  • ¿Puedo exponerme al sol?

    El sol, en muchas personas puede mejorar la dermatitis, en otras la empeora. La exposición debe ser moderada y siempre con protección.

  • ¿El estrés influye en la dermatitis atópica?

    Sí, y mucho. El estrés y la ansiedad pueden intensificar el picor y desencadenar brotes.

    Aprender a gestionar el estrés (con ejercicio, relajación, terapia o técnicas de mindfulness) forma parte del tratamiento integral.

    Más información en Osasun Eskola +:

    Salud Emocional | Cuida tu Salud – Osasun Eskola | Osasun Eskola – Osakidetza

  • ¿Puedo hacer deporte?

    ¡Sí, y es recomendable!

    El ejercicio físico mejora la circulación, reduce el estrés y ayuda a mantener un peso saludable. Actividades como caminar, nadar, yoga o ciclismo son ideales.

    Evita ropa ajustada o rozaduras intensas durante el ejercicio. Dúchate después y aplica hidratante.

    Más información en Osasun Eskola +:

    Osasun Eskola – Osakidetza | Osasun Eskola – Osakidetza