El trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos (TAPH) es un procedimiento terapéutico que pretende administrar una quimioterapia a dosis altas para consolidar la respuesta de la enfermedad hematológica.
Es un procedimiento complejo y con muchos procesos encadenados que forma parte de la estrategia global del tratamiento de su enfermedad. Se pueden describir varias fases:
- Tratamiento de inducción: es aquel tratamiento (ciclos de quimioterapia) que se administra para el control de la enfermedad. La mayoría de las ocasiones son tratamientos que se administran a nivel ambulatorio en hospital de día, aunque hay ocasiones que se necesita ingreso hospitalario. El personal médico se lo explicará, en su caso.
- Evaluación pretrasplante: Se le citará en la consulta pre-trasplante, donde el personal de Hematología asignado a esta área le solicitará una evaluación funcional de su estado de salud para confirmar que puede tolerar el trasplante, y se encargarán de la movilización y aféresis.
- Movilización: Necesitamos que las células madres sanas y normales de su médula ósea se muevan hacia la sangre periférica para poder recogerlas. La forma de hacerlas “salir” de su nicho en la médula es con inyecciones de factores tipo G-CSF. A los 4-5 días de la administración del G-CSF tendremos el pico de progenitores hematopoyéticos en la sangre periférica.
- Aféresis: es el proceso por el que se recogen estos progenitores. A través de dos catéteres venosos periféricos (o de una vía central, aprovechando si la tiene colocada) se le conectará a una máquina muy parecida a las máquinas de diálisis, que procesa su sangre para quedarse con las células mononucleadas (entre las que están las células madre) y le devuelve el resto de su sangre a su organismo.
Es un ingreso largo, de aproximadamente 3-4 semanas, donde se suceden las siguientes fases:
- Acondicionamiento: se llama así a la quimioterapia a dosis altas que se prescribe para la consolidación de su enfermedad. Se necesitan muchos sueros para ayudar a su organismo a eliminar la quimioterapia una vez metabolizada.
- Infusión: es el día del trasplante como tal. Se le van a infundir sus células madres, que hemos mantenido congeladas, pero con buena viabilidad celular.
- Fase de aplasia celular: es el periodo en el que ya ha hecho efecto la quimioterapia del acondicionamiento y se produce la anemia, la trombopenia y la neutropenia. En esta fase se pueden necesitar transfusiones, y también es en la que hay más riesgo de infecciones. El personal de la planta (medicina, enfermería y auxiliares) le informarán de las medidas de higiene y asepsia que se recomiendan tanto a usted como a sus acompañantes. También en esta fase podemos ver otras complicaciones típicas del trasplante como la mucositis y la diarrea.
- Fase de prendimiento: A partir del día 10-12 tras la infusión se ve que las células madre hacen su función y ya se recuperan las plaquetas y los neutrófilos. Solo queda esperar a terminar de recuperarse de las posibles complicaciones y le daremos de alta para completar la convalecencia en su domicilio.
Esta fase del trasplante es muy exigente desde el punto de vista funcional. Es muy importante que venga en las mejores condiciones posibles, tanto desde el punto de vista de condiciones médicas, como también, desde el punto de vista nutricional y físico. Es muy importante mantener una buena dieta durante todo el tratamiento y una actividad física continua. Se le animará a mantener rutinas de ejercicio durante el ingreso hospitalario.
Igualmente, es un proceso exigente desde el punto de vista psicológico. Le animamos a que esté acompañado por familiares de su confianza, aunque estos acompañantes deberán mantener una serie de normas y recomendaciones que también les haremos llegar.
Continuará el seguimiento los primeros meses en la consulta de Hospital de Día.
En estos meses se va a realizar:
- Profilaxis anti-infecciosa: le administraremos aerosoles de pentamidina, uno al mes, hasta comprobar que sus linfocitos CD4 recuperan un valor de seguridad. Seguiremos también con la profilaxis antiherpética con antivirales orales, y mantendremos otras estrategias preventivas si son necesarias.Los linfocitos CD4 son importantes en la inmunidad frente a virus y determinados hongos que pueden causar neumonías muy poco frecuentes pero muy graves. Con esta estrategia tratamos de evitarlo.Le remitiremos al Servicio de Medicina Preventiva para que le asignen un calendario de vacunación. Con el trasplante y con los tratamientos previos se pierde mucha de la inmunidad que hemos adquirido en nuestra vida, y hay que volver a recuperarla.
- Seguimiento: Evaluaremos la respuesta de la enfermedad con las pruebas que fueron informativas en el diagnóstico.En función de su enfermedad basal, continuará en seguimiento en Hospital de Día (tratamientos de mantenimiento) o será derivado a la consulta externa para consultas de revisión. Si usted pertenece a otra área sanitaria, podrá continuar su seguimiento en su hospital de referencia.De la misma manera, hay que mantener un estilo de vida saludable con dieta, ejercicio y abstenerse de tóxicos. Estos buenos hábitos deben mantenerse para siempre, le ayudarán a superar las secuelas de la enfermedad y recuperar la autoestima.
El trasplante de progenitores hematopoyéticos es un procedimiento complejo, que busca consolidar la respuesta de su enfermedad.
Requiere de una buena funcionalidad física para poder disminuir las complicaciones potenciales.


Trasplante Autólogo