Para ayudar a comprender los cuidados que requiere la Dermatitis Atópica a los y las más peques de la casa, os presentamos el cuento “Aroa y su monstruo Picoroso”. Desde el equipo de dermatología queremos agradecer a Alaia Santos, estudiante de Bachillerato de Artes en el IES Beurko la creación de esta historia, en la que la dermatitis atópica se convierte en un monstruo al que hay que cuidar para que no se enfade y mantener los picores a raya.


¡Hola, soy Aroa!
Desde pequeña mi piel es muy pesada: siempre está seca y me salen ronchas que me molestan un montón.
Dicen que es porque tengo dermatitis atópica.

Lo peor de tener dermatitis es que hay un monstruo que me acompaña: se llama PICOROSO y nunca me deja en paz.

Algunas cosas le enfadan muchísimo y se pone insoportable. Es mejor evitarlas para mantenerlo a raya:
- Sudar mucho.
- Usar jabones fuertes o productos perfumados.
- Darme hidratante cuando tengo heriditas.

Tampoco le gustan nada algunos tejidos de ropa ni que me ponga nerviosa.
A veces… ¡hasta el polvo, los animales o paseos por el campo le molestan!

Menos mal que me han enseñado algunos trucos que ayudan a calmarlo. Todos los días tengo que hacer lo que le gusta para tenerlo contento y que me deje tranquila:
- Darme duchas cortas y templadas con jabón en aceite.
- Hidratar la piel con emolientes (pero únicamente si no hay heridas).
- Llevar las uñas cortas y limpias.

Tengo que usar ropa fresca, amplia y tejidos suaves.
Además, he descubierto que si sigo estos consejos e intento mantenerme entretenida y tranquila, PICOROSO no me molesta.

Algo muy importante es que no tengo que rascarme aunque PICOROSO me lo pida.
Al principio parece que le gusta, pero luego acaba pidiéndome más, y más, y más… y al final siempre se enfada, haciéndose aún más insoportable.

Si PICOROSO se pone muy loco y mi dermatitis entra en brote, ¡pedimos refuerzos al equipo de dermatología!

Dicen que es posible que PICOROSO se quede conmigo muchos años. Así que es mejor que nos llevemos bien.

Al fin y al cabo, no soy la única que tiene un monstruito que le acompaña: un montón de niñas y niños tienen dermatitis atópica como yo, incluso algunas personas adultas.
Saber que más gente está pasando por lo mismo que PICOROSO y yo me hace sentir más tranquila.

Cuéntanos qué te ha parecido el cuento contestando a esta pequeña encuesta.

