¿Es importante la alimentación en las personas que van a recibir quimioterapia?

Si bien no existe dieta, alimento o suplemento conocido capaz de prevenir, causar, tratar o curar las enfermedades hematológicas (leucemia, linfoma o mieloma); debe saber que una correcta nutrición es esencial, tanto durante el tratamiento quimioterápico como en la recuperación posterior.

La propia enfermedad hematológica, así como los efectos secundarios de los diferentes tratamientos pueden hacer que su alimentación diaria se convierta en un verdadero desafío, desencadenando, si esta no se realiza correctamente, desnutrición y empeoramiento de su estado general de salud.

Las recomendaciones descritas a continuación pretenden dar una aproximación general, de cara a llevar a cabo una correcta nutrición, sin embargo, nunca deberán sustituir una recomendación directa dada por el personal médico.

Recomendaciones generales

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  • Realice una dieta variada y equilibrada, cocinada de forma sencilla, evitando especias de gran intensidad y picantes, asegurando la ingesta de todos los grupos de alimentos.
  • Consuma comidas frecuentemente y en pocas cantidades. Realice tres comidas principales al día, con varias tomas extra (al menos una a media mañana, otra en la merienda y otra antes de acostarse). Se recomienda seguir un horario lo más regular posible.
  • Corte los alimentos en tamaños pequeños, coma despacio, masticando bien.
  • Disminuya el consumo de bebidas estimulantes (café, té, refrescos de cola, etc). Evite el consumo del alcohol: puede interferir con su tratamiento. Se recomienda evitar bebidas carbonatadas y/o azucaradas.
  • Después de comer, repose en posición sentada o semi-incorporada, evitando tumbarse.
  • Beba pequeños sorbos de agua a menudo para mantener una buena hidratación. Deberá beber un mínimo de 1 litro y medio de líquido diario.
  • Mantenga una correcta higiene bucal, utilizando un cepillo suave y realizando enjuagues con frecuencia.

Recomendaciones de cocinado

  • Mantenga limpias sus manos, los platos, las tablas de cortar, utensilios de cocina y la cocina en sí. Cambie a menudo las esponjas y los paños de cocina.
  • Separe los alimentos cuando los manipule y prepare. Utilice utensilios de cocina distintos (cuchillos, tablas de cortar…) para carnes, pescados y verduras. Y manipule y almacene de forma separada alimentos crudos y cocinados.
  • Conserve los alimentos en refrigeración y evite romper la cadena de frío. Una vez cocinado, consumir en el día o refrigerar.
  • Evite productos caducados o sospechosos de estar en mal estado.

Como norma general deberá evitar:

  • Lácteos no pasteurizados o frescos: evite las preparaciones caseras, los quesos fermentados (quesos azules y tipo brie). Evite igualmente los yogures no industriales, así como los enriquecidos con Lactobacillus (los llamados “BIO”).
  • Productos en crudo o poco cocinados: carnes o pescados “sangrantes”, preparaciones crudas (tartar, carpaccio, sushi…).
  • Evite comer en hamburgueserías o franquicias de comida rápida.

En general, son aptos para ser ingeridos todos aquellos alimentos que hayan sido correctamente cocinados, se encuentren pasteurizados, enlatados o embotados.

Situaciones particulares

A causa de la propia enfermedad o de los propios tratamientos empleados puede que en ocasiones experimente:

  1. Falta de apetito y sensación de saciedad rápida.
  2. Náuseas o vómitos.
  3. Boca seca.
  4. Llagas en la boca (mucositis).
  5. Dolor abdominal y diarrea.
  6. Estreñimiento.
  7. Alteraciones del gusto y del olfato.

Ante todo, debe tener la precaución de comunicar al servicio médico o de enfermería la aparición de cualquiera de estos síntomas. Si bien muchos no tienen tratamiento específico, algunos de ellos pueden manejarse con medicación o ciertas medidas concretas, que abordamos a continuación.

Situación Recomendaciones durante el tratamiento con quimioterapia
FALTA DE APETITO Y SENSACIÓN DE SACIEDAD RÁPIDA
  • Coma poca cantidad y a menudo (4-6 tomas al día).
  • Escoja aquellos alimentos con mayor cantidad de calorías* y proteínas.
  • Aproveche aquellas horas en las que tiene más apetito para realizar una comida más completa.
  • Incluya snacks en su dieta: barras de cereales, tostada con pavo, salmón o queso, patatas fritas, etc.
  • Descanse durante la comida, no es necesario terminar el plato seguido.

* Comidas con altas calorías: Tostadas de pan con aceite y tomate, leche con cereales, tortilla francesa o de patata, guisos, legumbres (lentejas, alubias, …), pasta, sándwiches, pizza, etc.

NAUSEAS Y VÓMITOS
  • La medicación es la forma más adecuada de controlar las náuseas y los vómitos. Comunique al servicio médico o de enfermería si éstas aparecen en relación con el tratamiento, con el objetivo de prevenirlas utilizando medicación antiemética.
  • Si tiene dudas respecto a cómo tomar la medicación frente a los vómitos, consulte con su profesional de Hematología, Enfermería o Farmacia.
  • Coma despacio, poca cantidad y con frecuencia (entre 6 y 10 tomas).
  • Repose después de las comidas.
  • Consuma alimentos a temperatura ambiente o fríos, de poco olor.
  • Consuma alimentos bajos en grasas (pescado, pollo, pavo, etc.).
  • Evite alimentos flatulentos como las legumbres, la col o la coliflor.
  • Si los vómitos se producen durante el tratamiento o inmediatamente después, no ingiera ningún alimento las dos horas previas al mismo.
  • Evite aquellos alimentos que, por la razón que sea, le producen repugnancia o asco.
  • Si presenta sensación nauseosa, no se fuerce a comer.
  • Evite cocinar o estar en la cocina durante el cocinado.
BOCA SECA
  • Mantenga una correcta higiene bucal: enjuáguese a menudo con líquido y elixir bucal.
  • Tome pequeños sorbos de líquido frecuentemente.
  • Añada salsas a los alimentos.
  • Puede utilizar un humidificador nocturno.
  • Derrita en la boca cubitos de hielo elaborados con fruta ácida, agua con limón, infusión de menta, etc.
LLAGAS EN LA BOCA
  • Reduzca el contacto de los alimentos con la llaga: evite alimentos que se peguen al paladar, alimentos secos o especias con sabores muy extremos.
  • Use salsas (nata o gelatina) para facilitar la deglución.
  • Mantenga una correcta higiene bucal, utilice un cepillo suave y enjuáguese a menudo.
  • Ingiera alimentos y bebidas a temperatura ambiente o fría.
  • Evite alimentos ácidos, picantes o muy calientes.
  • Puede ser eficaz para la cicatrización de la llaga el uso de enjuagues orales con agua, con una cucharada de bicarbonato y media cucharadita de sal. En su defecto, enjuagues con refrescos carbonatados de cola o de agua tónica.
  • Si el dolor no se controla con la medicación habitual, póngase en contacto con el servicio médico/enfermería: existe medicación para controlar las molestias ocasionadas por las llagas.
DOLOR ABDOMINAL Y DIARREA
  • Coma poca cantidad y en muchas tomas (de 6 a 10 al día).
  • Tome líquidos y alimentos a temperatura ambiente.
  • Beba abundante líquido en pequeñas cantidades (entre 1.5 y 2 L diarios): es importante mantener la hidratación corporal.
  • Coma alimentos bajos en grasa, cocinados de forma sencilla. Evite las frituras.
  • Evite alimentos integrales, verduras y lácteos.
  • Evite los alimentos picantes.
  • Evite las frutas con alto contenido en fibra, pruebe a consumir plátano, manzana o melocotón.
  • Favorezca alimentos astringentes como el arroz, la patata cocida o la pasta, evitando el uso de salsas.
  • Una vez ser resuelva la diarrea, reincorpore los alimentos poco a poco.
  • Si la diarrea no se controla, deberá acudir al S. de Urgencias del Hospital Universitario Cruces.
MUCOSITIS
  • Siga las recomendaciones específicas para aftas orales (llagas en la boca) y diarrea.
  • Evite durante esta fase carnes y pescados crudos, salsas caseras hechas con huevos crudos, lácteos no pasteurizados, todo tipo de queso y cerveza.

Una vez superado este periodo, se pueden mantener las normas generales.

ESTREÑIMIENTO
  • Beba abundante líquido (entre 2 y 3 L de agua al día).
  • Aumente los alimentos ricos en fibra: verduras, frutas, cereales/pastas integrales, etc.
  • Utilice aceite de oliva para cocinar y en ensalada.
  • Evite los condimentos fuertes y el picante.
  • Favorezca el ejercicio físico.
ALTERACIONES DEL GUSTO Y DEL OLFATO
  • Realice una correcta higiene bucal con enjuagues antes y después de las comidas.
  • Si pierde el gusto: Condimente los alimentos con hierbas aromáticas o especias.
  • Si los olores le resultan molestos: cubra los alimentos al cocinarlos, evita estar en la cocina en la medida de lo posible y sirva lo alimentos a temperatura ambiente y no recién cocinados.
  • Si percibe sabores metálicos: Utilice cubiertos de plástico para comer y de madera para cocinar, tome té con menta/limón durante las comidas y consuma fruta ácida (limón, naranja o mandarina) para ayudar a eliminar el sabor metálico.