La OSI tiene como uno de sus objetivos estratégicos “Añadir valor al paciente y ciudadanía, mejorando su satisfacción y su seguridad”. En este sentido, se está trabajando en la mejora de la atención que se ofrece a los pacientes y acompañantes en el momento del alta. Para ello, se ha llevado a cabo por parte de la Unidad de Innovación un proyecto de cara a mejorar la forma de dar la información e, incluso, la propia información que se entrega a pacientes y familiares.

Para su desarrollo, se ha contado con la ayuda de la empresa Dowayo, pionera en la innovación centrada en personas y la futurización de escenarios de uso de los consumidores, que junto con diferentes profesionales médicos, de enfermería, no sanitarios y miembros de la Dirección han desarrollado este proyecto con el objetivo de comprender las emociones, necesidades, motivaciones y expectativas de los diferentes agentes que participan.

Todo esto, bajo la metodología de Service Design, que establece herramientas para entender cómo es la relación con el usuario del servicio, la evolución de su experiencia a lo largo de la interacción con nuestra organización, cómo se pretende dar respuesta a los problemas identificados en la misma y como diseñarla de una forma estructurada y razonablemente predecible.

Durante la semana de trabajo se han explorado algunas recomendaciones de cara a rediseñar y mejorar el servicio que se ofrece y se han probado los resultados en los servicios de Medicina Interna y Cirugía General. Entre algunas de las recomendaciones están las de: usar la empatía, dar tiempo para que el paciente lea el diagnóstico, tratamiento y recomendaciones al alta y darle las explicaciones necesarias para su comprensión con un lenguaje sencillo, dejar espacio para las preguntas y dudas… etc. Así mismo, se ha diseñado una hoja informativa de preguntas frecuentes ( FAQ) que sea de utilidad para que los pacientes puedan prepararse con tiempo la última visita o entrevista con los profesionales asistenciales a su alta hospitalaria, se ha identificado como una buena práctica el uso normalizado de presbide al alta, ya que al paciente le puede clarificar el cuándo y el cómo tiene que tomar su medicación, al profesional visualizar y unificar el tratamiento y, por último, la entrega del documento al paciente reforzará la necesidad de acudir a su médico de familia para la conciliación de su medicación.

La idea es seguir trabajando con el equipo de trabajo de cara a generar un formato contrastado que pueda ser común al resto de los servicios.