En diciembre de 1995, en un hombre de 45 años afecto de un linfoma folicular en recaída, se llevó a cabo en nuestro hospital la primera infusión de progenitores hematopoyéticos, células madre, obtenidos de su sangre periférica tras la administración de quimioterapia a dosis mieloablativas. Este procedimiento denominado trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos (TAPH), antes de médula ósea, se realizó con éxito y consiguió controlar su rebelde enfermedad.

Han pasado más de 25 años y en este mes de Julio se ha dado de alta a nuestro trasplante número 1.000. Durante estos años hemos trasplantado a pacientes de entre 18 y 74 años, la mayor parte afectos de linfomas o mieloma múltiple, aunque también con leucemias agudas o amiloidosis entre otras indicaciones. La gran mayoría procedentes del HUC aunque en los últimos 5 años casi la mitad provenientes de los Hospitales Universitarios de Basurto y Araba (48%). Durante la última década (2010-20) el HUC se encuentra entre los 5 hospitales que más actividad desarrolla en este campo en el Estado, los primeros en los años 2015 y 2017. Es un procedimiento seguro en el que seguimos las directrices europeas del Grupo Europeo de Trasplante Hematopoyético (The European Group for Blood and Marrow Transplantation), grupo al que pertenecemos desde nuestros inicios en 1995. El HUC reproduce los mejores datos de la literatura ya que analizando los últimos 5 años hemos observado una mortalidad atribuida al procedimiento del 1’4% y tan solo han requerido ingreso en UCI por complicaciones el 5’2% de nuestros pacientes.

El principio básico que soporta el TAPH es que la utilización de quimioterapia a dosis muy elevadas, supraletales, es capaz de vencer la resistencia de las células madre leucémicas (o linfomatosas, o mielomatosas…) a los tratamientos convencionales administrados previamente. Estas células madre cancerosas no se dividen frecuentemente, se encuentran en un estado “durmiente” y por lo tanto “inmunes” a la quimioterapia convencional siendo las responsables de las recaídas de los pacientes. El fundamento del TAPH, precisamente radica en que este procedimiento es capaz de eliminar estas células tan resistentes y por esta razón se realiza con la menor cantidad de enfermedad residual posible, no en fase de enfermedad abierta. También persigue, además, restaurar un sistema hematológico e inmune dañados gravemente o eliminados por la quimioterapia mieloablativa. Los trasplantes de órganos sólidos pretenden restaurar la función de un órgano enfermo o disfuncional sustituyéndolo por uno sano, el objetivo de los TPHs es evitar las recaídas.

Analizando globalmente toda nuestra serie, podemos decir que están curados más del 70% de los linfomas no Hodgkin y más del 80% de los linfomas de Hodgkin trasplantados. En el caso del mieloma múltiple, el TAPH y los nuevos fármacos han provocado un cambio de paradigma en esta enfermedad incurable hoy en día. Nuestros pacientes no solo han alcanzado excelentes cotas de calidad de vida exenta de síntomas, sino que han duplicado su supervivencia mediana de 71 meses en los años precedentes al año 2000 a más de 150 en el quinquenio 2011-15. En el actual quinquenio 2015-20 prevemos mejorar aún más estos resultados.

Estos buenos resultados no se hubieran alcanzado sin la encomiable labor de la Enfermería y el personal Auxiliar de nuestra Unidad (1ªE) y del Servicio de Transfusión. También ha sido fundamental la labor del personal del Hospital de Día y del resto de nuestros compañeros de Farmacia, Anatomía Patológica, Cuidados Intensivos, Infecciosas, Microbiología, Nefrología, Oncoradiología y Medicina Nuclear entre otros.

Enhorabuena a todos y a todas,

Juan Carlos García Ruiz
Servicio de Hematología y Hemoterapia
BioCruces Bizkaia Health Research Institute
Hospital Universitario Cruces