El 19 de enero tuvo lugar el Seminario de BioCruces “La vida de un superviviente de ictus en la era digital: proyecto STARR”

La ponente fue la Dra. Leire Ortiz Fernández, Investigadora principal del Proyecto STARR, Investigadora del Grupo de Regeneración Nerviosa y Poslesional, Médico Adjunto del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación.

En Europa, el ictus es una de las causas principales de muerte y discapacidad en la población adulta con un coste total estimado de 65 mil millones de euros por año. Según la OMS, a pesar de unas medidas correctas de pre
vención, se prevé que aumenten de 1,1 millones/año en el 2000 a más de 1,5 millones/año en 2025 debido meramente al envejecimiento de la población.

Además, gracias a los avances del tratamiento del ictus agudo, la mortalidad ha disminuido conllevando a un aumento de los supervivientes y de aquellos en riesgo de sufrir un segundo ictus, en consecuencia se incrementan los costes de atención sanitaria.
Con el fin de reducir estas cifras, la autogestión de los factores de riesgo de accidente cerebrovascular es deseable porque: 1) los factores de riesgo para el accidente cerebrovascular son bien conocidos, y 2) el 90% de los factores de riesgo se gestionan adecuadamente.