16 DE OCTUBRE. DÍA MUNDIAL DE LA RCP
El Hospital Universitario Cruces y el Centro de Salud de Balmaseda han acercado hoy a la ciudadanía la formación en reanimación cardiopulmonar con talleres prácticos y abiertos, en el marco del Día Mundial
Cada año se registran en Euskadi más de 600 paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias atendidas por Emergentziak y menos del 40% de las víctimas recibe maniobras de RCP por parte de testigos antes de la llegada de los servicios de emergencia
Con esta iniciativa, Osakidetza refuerza su compromiso con la prevención y la formación comunitaria en salud cardiovascular, acercando el conocimiento a la población y fomentando la colaboración entre profesionales y ciudadanía
El Hospital Universitario Cruces celebra hoy, con motivo del Día Mundial de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), una jornada formativa dirigida a la ciudadanía para aprender maniobras básicas de RCP y el uso del desfibrilador externo automático (DEA). Para ello, se ha instalado una carpa exterior de 200 m² en la Plaza de Cruces, donde se desarrollan talleres prácticos en grupos reducidos, con sesiones de 8 a 10 minutos. La actividad, que se desarrolla entre las 08:30 y las 14:30 horas, tiene como objetivo sensibilizar sobre la importancia de actuar de forma rápida y eficaz ante una parada cardiorrespiratoria, una situación en la que cada minuto cuenta.

Cada año se registran en Euskadi alrededor de 600 paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias atendidas por el servicio de Emergentziak, la mayoría (hasta un 60%) ocurren en el domicilio y, aunque más de la mitad son presenciadas por un testigo, en menos del 40% de los casos se inician maniobras de RCP antes de que llegue la ayuda.
Para revertir esta situación, la jornada ofrece talleres prácticos en grupos reducidos, con sesiones de 8 a 10 minutos, donde la ciudadanía puede practicar las maniobras esenciales y familiarizarse con el uso del desfibrilador. El equipo que imparte la formación está compuesto por residentes y especialistas acreditados por el European Resuscitation Council, la organización europea que establece las guías y estándares internacionales en reanimación y promueve la formación de calidad para salvar vidas. “En los cursos de soporte vital básico insistimos en que la respuesta debe ser automática: mantener la calma, comprobar si la persona está consciente y respira, llamar al 112, pedir ayuda para las compresiones y solicitar un desfibrilador si está disponible”, señalan las y los instructores, que insisten en que “queremos que cualquier persona se sienta capaz de actuar ante una emergencia”.
Balmaseda se suma al Día Mundial de la RCP con formación ciudadana
Durante la mañana, se ha instalado una carpa informativa en el centro de la localidad, donde profesionales sanitarios han ofrecido talleres prácticos sobre el uso de desfibriladores y técnicas básicas de RCP. Esta actividad, abierta a todos los públicos, ha tenido como objetivo acercar conocimientos esenciales que pueden salvar vidas en situaciones de emergencia.
Además, se ha impartido formación específica a los monitores del Polideportivo de Balmaseda, reforzando así la capacidad de respuesta ante posibles paradas cardiorrespiratorias en espacios deportivos.

Desde el Centro de Salud de Balmaseda agradecen la implicación de las y los profesionales que han participado en esta iniciativa, así como el apoyo del Ayuntamiento, que ha facilitado la organización de la jornada.
Por qué actuar rápido es vital en una parada cardiorrespiratoria
Cuando una persona sufre una parada cardiorrespiratoria, el corazón deja de bombear sangre a los órganos, algo que es especialmente crítico para el cerebro. Sin oxígeno, las neuronas empiezan a morir en pocos minutos. Las compresiones torácicas en la RCP básica buscan restaurar el flujo sanguíneo para minimizar las lesiones neurológicas. “El tiempo es oro: tras 10 minutos en parada cardíaca sin haber realizado compresiones torácicas la probabilidad de resucitación es prácticamente nula; por eso, una intervención rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, advierten las y los profesionales sanitarios.
La cadena de supervivencia —reconocimiento de la parada, activación del servicio de emergencias, inicio de compresiones torácicas y uso del DEA si está disponible— debe realizarse con rapidez para aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir secuelas.
En países donde la formación en RCP es obligatoria, la supervivencia supera el 20%, frente al 5-10% en lugares donde pocos ciudadanos saben reanimar. Con esta iniciativa, Osakidetza refuerza su compromiso con la prevención y la formación comunitaria en salud cardiovascular, acercando el conocimiento a la población y fomentando la colaboración entre profesionales y ciudadanía.


