“La Sociedad Civil como agente de cambio en Salud Mental”
Medicusmundi Bizkaia MMB es una organización no gubernamental para el desarrollo plural qué apuesta por la participación activa de la ciudadanía en los procesos de desarrollo, y por actividades de asociaciones, de la gente, de generar cambios en la sociedad a través de la cultura, de la solidaridad, y la defensa de la salud como un derecho al alcance de todas las personas.
Si una busca la palabra Hondura en el diccionario aparece:
“Profundidad de una cosa, ya sea en las concavidades de la tierra, ya en las del mar, ríos, pozos…”
Si buscas la expresión “Meterse en Honduras”, aparece:
“Tratar de cosas profundas y dificultosas, sin tener bastante conocimiento…” Así me sentí hace ya cuatro años cuando visité Honduras por primera vez y comenzamos a conocer todos los proyectos que esta organización tenía en este país.
Medicusmundi Bizkaia MMB sigue apostando por el desarrollo desde una mirada plural y participativa, fomentando procesos sociales impulsados por la ciudadanía, promoviendo el cambio a través de proyectos con asociaciones locales, por actividades que promuevan el cambio a través de la cultura, la solidaridad y el acceso a la salud como un derecho.
En esta ocasión, se trataba de un proyecto enfocado en impulsar la Salud Mental, dada la carga del estigma que aún persiste en nuestra sociedad. Se organizaron unas Jornadas con la participación de distintos actores: desde la academia, la clínica y la universidad y la ciudadanía, junto a colectivos de asociaciones de diversidad sexual y de género, y los saberes ancestrales de las diferentes comunidades indígenas como el pueblo lenca, el pueblo Garífuna y el aislamiento del pueblo misquito en Gracias a Dios donde por los manglares y la selva sólo se accede por lancha o por avión y conocer en primera persona la violencia de género que se ejerce hacia niñas y mujeres y su repercusión en Salud Mental. Conocer las políticas públicas que conciernen a la Salud Mental y a los Derechos Humanos y sobre como poder articular una mejor respuesta desde lo comunitario y lo interseccional.
Desde Euskadi viajamos Medicusmundi Bizkaia: Coordinador de Proyectos de Cooperación al Desarrollo Ricardo Fernández Quintana quien nos invitó a participar en estas Jornadas formativas: Fernando Altamira Basterretxea docente e investigador de la Universidad de Deusto; Nagore Gartzia Fernádez doctora en Psicología Social, investigadora feminista y formadora especializada en estudios de Género y metodología cualitativa; y Marga Sáenz Herrero como médica psiquiatra de la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces y profesora agregada de EHU.
En Tegucigalpa participamos en jornadas formativas para reflexionar y conocer proyectos y asociaciones que trabajan para abrir espacios donde la Salud Mental se entienda desde una mirada comunitaria e interseccional. Escuchamos testimonios como el de María Santos Rodríguez quien nos conmocionó con el asesinato de seis mujeres lencas que ni siquiera fue noticia en los periódicos,
También conocimos a mujeres garífunas.
Visitamos Ciudad Mujer en Tegucigalpa, donde se ofrece una atención integral a mujeres y menores que sufren violencia de género, y sexual. Este centro brinda asesoramiento legal, y atención médica, ginecológica, pediátrica y de Salud Mental en el mismo espacio con el objetivo de empoderarlas, `potenciando su talento en actividades educativas y formativas para su reincorporación laboral. Además cuentan con una guardería, un huerto propio, y profesionales como psicólogas, sexólogas y psiquiatras, obstetras y ginecólogas, que facilitan una atención integral, especialmente para aquellas mujeres que no cuentan con recursos económicos y deben recorrer un largo recorrido en un transporte público inseguro y peligroso, facilitando la cercanía de diferentes especialistas a la ciudadanía y no que las mujeres vayan de un lado a otro con las dificultades de dejar a sus hijos y a la falta de soporte.
Se crean espacios de confianza para las mujeres. Espacios seguros, donde construir. Había dos enfermeras realizando en ese momento una estancia formativa a través del programa formativo de Juventud del Gobierno vasco Juventud Vasca cooperante.
Trabajar desde la perspectiva feminista e inclusiva de Diversidad sexual y de Género es una necesidad, no sólo en Honduras, sino en toda nuestra sociedad. Esto implica tener en cuenta las voces de todas las personas que sufren un trastorno mental en primera persona. Conocer que quieren y que necesitan las personas y las asociaciones es fundamental. Esto no puede ser obviado desde nuestras organizaciones. Movilizar, concienciar y entender que la Salud Mental nos atañe a todos y a todas, desde una corresponsabilidad global, es imprescindible. Incorporar a la sociedad civil en la reflexión y acción sobre los trastornos mentales es reconocer que el cambio no puede limitarse a lo clínico ni a las políticas sanitarias.
El estigma persiste: esa voz que susurra que la locura es peligrosa, o la depresión es una debilidad…No se combate en solitario, sino en lo colectivo: en escuelas, barrios, asociaciones donde se normalice el cuidado emocional. Por eso son tan importantes los movimientos sociales y las organizaciones, las de apoyo mutuo, las voces en primera persona,
Las organizaciones como Medicusmundi Bizkaia, que sostienen lo que el estado no alcanza y poder transformar la cultura del silencio en escucha y acompañamiento.
La Salud Mental debe dejar de ser un espacio privado y oscuro, para convertirse en una causa compartida y un derecho humano. Una vez que aparecen los puentes, ya no hay islas separadas; emergen las orillas y los bordes. El primer paso es hablarlo, porque lo que no se habla, no existe.
Las jornadas tuvieron lugar en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa, donde se presentó la exposición fotográfica de Yason Serra ”Distimia de la carne”, una muestra que nos permitió comprender el sufrimiento de los cuadros depresivos a través de una visita guiada por el propio autor:
Anhehonia: Gris, blanco y negro, tristeza, soledad, sin ruido, un vacío que no se puede llenar. Como una casa vacía donde tenés que vivir, aunque no tengas nada ni nadie.
Inhibición: Cuando la tristeza es tan profunda, siento que mi cuerpo se hunde en agua muy, muy helada. Ya no lo siento: es una estructura vacía, como una polilla disecada. No puedo moverme.
Anestesia: Necesito sentir algo.
Rumiación: Existir encadenado a yunques como culpas, arrepentimientos, nostalgias -incluso alegrías-, apilados mientras estás en el fondo de un foso que se vuelve más profundo con el tiempo
Contamos con el apoyo incondicional de Medicosmundi Bizkaia de Honduras: Carlos Perdomo, Jessy Perdomo y Nelsy Sandoval. Agradezco especialmente a Jessy Perdomo, su profesionalidad, amabilidad, y el cuidado con que atendió a todo el equipo. También a Betty Porras, de Medicosmundi Guatemala, quien nos hizo sentir en casa, y a Leire estudiante del máster de cooperación de la Universidad de Deusto en Guatemala.
Sentirnos en casa fue también conocer a Saraí Perrusquía, psicóloga y sexóloga, y Jorge Cordón, fisioterapeuta, que trabajan como voluntarios en CADI: Comunidad amigable de Diversidad independiente, en la ciudad de Guatemala donde atienden a una comunidad diversa, incluso con personas del estado español mediante terapia online.
Me llevo conmigo poder escuchar la canción Autoficción del grupo de música Gaua donde canta y toca el bajo Nagore antes de empezar su presentación en Tegucigalpa.
Me llevo en el corazón el discurso final de María Santos, de la comunidad lenca, que nos invitó a reconectar con la tierra y tejer redes entre nosotras, como cuando una toca con los pies la tierra, como si fuera la primera vez, invocando a nuestros ancestros y volviendo al origen, a la madre, a la tierra. Al principio.
Me llevo también el paseo con Saraí, una tarde tomando café y charlando como si nos conociéramos desde siempre. Buscar libros de Anarella Vélez en las librerías, ahora ministra de cultura, y tener la oportunidad de conocerla y hablar con ella tranquilamente en el café Paradiso.
Memoria
Imágenes corren por mi mente
como gotas en un día de aguacero
con prisa
del vacío al tormento
a la violencia de la mañana que irrumpe en el tiempo
vivo estos días desesperados en que la historia se reescribe en nuestras calles,
y siento
que aquí brilla una luz nueva
caminantes
resistentes
transfiguran la ciudad
los muros susurran su existencia
no toleran el olvido.
(Anarella Vélez)
Y me llevo muy dentro del corazón a Nagore, Fer, y Ricar, de Euskadi, nuestras risas y nuestras cervezas “salva vidas” Porque, como dijo el profesor japonés Toshiro Kamamori, en su documental Pensando en los demás:
“Abre tu corazón, cabe tanta gente como tú quieras”.
Os llevo adentro.
Volveremos.
Tegucigalpa del 25 al 29 de agosto de 2025
Marga Sáenz (Equipo Género y Salud)



