Euskadi, junto a Madrid, Barcelona y países como Francia, Alemania e Italia, está participando en ensayos clínicos a nivel internacional para combatir el COVID-19, la enfermedad que trasmite el coronavirus.

El proyecto consiste en probar un nuevo medicamento en dos grupos de pacientes voluntarios, diferenciados en función del grado de enfermedad, con el objetivo de probar la eficacia y seguridad del fármaco. Todos los participantes en el estudio podrán interrumpir el tratamiento experimental en cualquier momento, si así lo consideran oportuno los médicos responsables de su seguimiento.
El medicamento que se va a ensayar (Remdesivir) es un análogo de nucleótidos, un medicamento que interfiere en la replicación de los virus atacando su ARN y frenando así su extensión en las células del organismo que ha invadido. Está previsto que los primeros resultados de los ensayos se logren en los próximos meses y de ellos dependerá la posibilidad de la autorización posterior, por parte de las autoridades reguladoras, del medicamento para su uso generalizado.