Un año más, todo el equipo que forma parte del servicio de cocina del Hospital ha realizado un extraordinario trabajo para ofrecer un lunch navideño a todos los servicios y unidades del hospital y que podamos, así, celebrar en equipo el inicio de las Navidades
En total, se elaboran unos 14.000 pinchos, de tortilla de patata y pimientos, volován de langostinos, mini bocata vegetal con pan de semillas y mini txapata de paletilla con piperrada.
Hemos hablado con Adolfo Pérez Torre, el responsable del Servicio de cocina del Hospital para conocer lo que implica la elaboración de este lunch.
¿Cuántas personas del equipo están implicadas en la elaboración y organización del Lunch?
Para elaborar, montar y empaquetar esa cantidad de pinchos se requiere mucho personal. Por cada pincho hay un equipo de seis operarios y un cocinero/a, salvo en la tortilla que hay dos cocineros/as. En víveres/almacén hay, además, dos operarios y yo mismo estaré coordinando todo. Al día siguiente dos personas más se encargan del reparto.
Es importante señalar que dos días antes se comienzan a hacer diversos preparativos, con el fin de que durante la noche de la elaboración esté todo lo más adelantado posible. De esto se encarga un cocinero/a y varios operarios/as liberados para esta labor. Asimismo, por parte del jefe de cocina y equipo administrativo se hace un trabajo previo de organización varias semanas antes del evento.
¿Qué supone la realización de este lunch en cuanto a los preparativos, montaje, reparto …?
En primer lugar, este tipo de eventos suponen que hay que adelantar el trabajo que normalmente se haría durante el día del lunch, ya que gran parte del personal trabaja de noche y es difícil cubrir todos esos puestos. Además, la cocina no queda en las óptimas condiciones para realizar las tareas con normalidad. El trabajo de ese día se va introduciendo semanas antes en las producciones de cada día y se procede a su congelación.
Durante las primeras horas de la noche se hace el montaje de los pinchos con tareas como abrir los panes que suponen mucho tiempo ya que hablamos de 7.000 bollitos, la rebanada de la tortilla viene ya cortada y el volován es el mismo que se usa en el menú de los pacientes, en el plato de hojaldre relleno.
El personal ese día trabaja de noche, de 00:00 h hasta las 7:00 horas de la mañana. Ese personal no trabaja el día siguiente, de ahí la dificultad de cubrir los puestos de los turnos del día.
A medida que se van teniendo los pinchos se empieza con el montaje de las bandejas, que son de 24, 16 y 8 pinchos, para adaptarse al número de trabajadores por unidad. Cada trabajador lleva cuatro pinchos, más bebidas y unas pastas de chocolate. Todas las bandejas de pinchos se envuelven en papel de aluminio.
El día del lunch se van entregando las bandejas asignadas por unidad a medida que el personal se acerca a la cocina a por ellas.
¡Eskerrik asko por el trabajazo!


