El Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital junto con la Plataforma de Impresión 3D del Hospital y Biocruces Bizkaia y la Escuela de Ingeniería de Bilbao UPV/EHU han iniciado un ensayo clínico que supone la utilización de un escáner 3D basado en la técnica de fotogrametría para la obtención de un modelo tridimensional informático sin necesidad de irradiar o anestesiar a los pacientes. Se trata de una técnica que ofrece ventajas clínicas frente a los métodos actuales ofreciendo mayor precisión de cara al abordaje de la intervención.

En codesarrollo con la Escuela de Ingeniería de Bilbao UPV/EHU y customizado para esta aplicación, a diferencia de los dispositivos existentes, permite una adquisición simultanea de las imágenes, evitando la necesidad de inmovilizar al paciente o hacer la captura con dicho paciente dormido.

El prototipo de escáner de fotogrametría con el que se está trabajando permite obtener imágenes de un objeto desde diferentes ángulos y en el mismo instante de tiempo, para luego unirlas y formar un objeto 3D que sea una fiel representación del rostro escaneado.

Prototipo de escáner de fotogrametría codesarrollado con la Escuela de Ingenieros EHU, ubicado en el laboratorio de Impresión 3D del IIS Biocruces Bizkaia.
Imagen 3D obtenida a partir del escáner.
Podemos ver una imagen tridimensional, como un sólido generado a partir de múltiples triángulos, consiguiendo una imagen en formato 3D de alta resolución que representa la zona de interés clínico.
Máscaras faciales impresas con tecnología 3D y brocadas con puntos anatómicos de referencia

La utilización de esta técnica como herramienta diagnóstica supone:

  •  Realizar el seguimiento, y análisis de evolución del paciente, de una manera más precisa. En la actualidad este seguimiento se realiza con fotos 2D.
    • Planificar las intervenciones: la corrección de la fisura labial implica el diseño sobre el paciente en base a unos puntos de referencia. Estos podrían realizarse previamente con el diseño en 3D.
    • Permitir a futuro la Impresión en 3D de guías quirúrgicas que sirvan como apoyo y referencia durante la intervención.

En este estudio, que ya ha comenzado a realizarse con los primeros pacientes, van a participar veinte menores con fisura labial.