El Hospital Universitario Cruces de Osakidetza y la organización sin ánimo de lucro ECODES reúnen en una muestra información sobre las bacterias y el uso adecuado de los antibióticos para prevenir la resistencia antimicrobiana. La exposición, instalada en la 5º planta de Pediatría, cuenta con la edición del cuento “Inés y las bacterias” que, en euskera, inglés o castellano, detalla los diferentes tipos de bacterias y la importancia de hacer un uso correcto de los antibióticos. La exposición persigue, con un enfoque intergeneracional que se inicia en la infancia, visibilizar la importancia de la concienciación para el manejo de las resistencias antimicrobianas.
En la presentación de la exposición, han estado presentes la Directora Gerente de la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces, M Luz Marqués, la Directora de Cultura de Sostenibilidad de ECODES, Eva González, la Jefa del Servicio de Pediatría, Itziar Astigarraga, y diferentes profesionales sanitarios relacionados con el tratamiento de infecciones y gestión sanitaria. La muestra estará expuesta durante dos semanas.

Según el Plan Nacional frente a la Resistencia los antibióticos de 2022, las infecciones por bacterias multirresistentes y la falta de efectividad de los antibióticos son las responsables, de unas 4.000 muertes anuales solo en el Estado. Un dato que adquiere mayor trascendencia si se tiene en cuenta que es cuatro veces superior a los fallecimientos por accidente de tráfico.
La alianza entre el Hospital Universitario Cruces y ECODES busca hacernos conscientes de esta nueva realidad, el cambio climático adquiere un rol clave, ya que puede implicar que el medio ambiente actúe como reservorio de determinadas bacterias y vía de propagación. En este sentido, cabe destacar que el aumento de la temperatura global conlleva también un aumento en la proliferación de bacterias y su resistencia, mientras que la sucesión de fenómenos extremos como inundaciones o sequías conlleva que las bacterias resistentes se vayan acumulando en diferentes zonas del planeta.
A ello hay que añadir que la resistencia a los antibióticos también genera problemas ecológicos que se distinguen por interacciones complejas que afectan a la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Por ejemplo, los antibióticos y bacterias resistentes de procedencia agraria son absorbidos por las plantas y los cultivos, trasladándose a lo largo de la cadena alimentaria hasta llegar a los alimentos que finalmente ingerimos.


