Este año la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces y la OSI Barakaldo – Sestao han puesto en marcha una campaña denominada “Bronquiolitis, menos es más. Bronkiolitisa gutxiago gehiago da” con el objetivo de reducir el uso de fármacos en la bronquiolitis. Esta campaña se inicia el mes de noviembre, tanto en atención primaria como en urgencias hospitalarias y consiste fundamentalmente en sesiones formativas-informativas, distribución del protocolo de diagnóstico y tratamiento de la bronquiolitis, poster para colocar en las consultas y chapas para colocar sobre la solapa de la bata o pijama de los pediatras y médicos residentes de pediatría que recuerden el lema de la campaña. Además se proporcionará información a los pediatras de manera periódica, de los porcentajes de prescripción de fármacos en bronquiolitis en su centro y de forma anónima en los demás centros de ambas organizaciones.

La bronquiolitis aguda es la principal causa de hospitalización en pediatría. Esta enfermedad afecta a niños menores de 2 años. Es una infección respiratoria producida principalmente por el virus sincitial respiratorio que provoca inflamación de toda la vía respiratoria, más específicamente los bronquiolos. Los síntomas habituales son dificultad respiratoria, fiebre y otros síntomas respiratorios, con diferente grado de afectación, con una duración media de 15 días.

El tratamiento es de soporte, mediante aspiración de secreciones que facilite la alimentación del lactante y en los casos más graves medidas de soporte de la oxigenación y ventilación. Aunque no existe evidencia de que los fármacos broncodilatadores, corticoides o antibióticos tengan un efecto beneficioso sobre la mejoría de los síntomas o evolución de la enfermedad, son indicados con frecuencia tanto en el ámbito hospitalario como en atención primaria.

Es conocido que el conocimiento y la simple difusión de las guías de actuación sobre bronquiolitis, no es suficiente para provocar un cambio en la práctica clínica sobre esta enfermedad. Sin embargo, medidas formativas, informativas y recordatorios a nivel local se han mostrado como herramientas potentes para ayudar a los profesionales a aplicar buenas prácticas.

Una experiencia previa piloto con un despliegue menor, llevada a cabo en la epidemia de bronquiolitis del año pasado en estas dos organizaciones, produjo una reducción global del 20% en el uso de fármacos en bronquiolitis en atención primaria. Esperamos que con esta nueva campaña continúe esta tendencia y nos acerque a la buena práctica en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.