El 22 de diciembre de 2015 la ONU declara el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con el objeto de “lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, así como lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en esta materia”.

En nuestro medio el acceso libre a la enseñanza superior se inició en 1910 con un 0,17% de mujeres en las facultades, actualmente representan el 55% en las aulas. No sólo es la mayoría en la enseñanza superior sino que llegan con mejores expedientes en secundaria y bachillerato. Con este panorama tan prometedor ¿por qué crear un día con este lema?

Múltiples publicaciones (1,2) reflejan como estereotipos de género desde la infancia orientan a la elección de estudios y sólo el 30% son alumnas en titulaciones STEM (Science, Technology, Engineering, and Mathematics) más valoradas socialmente, perpetuando la imagen de “mujer-maestra-enfermera” y “hombre-ingeniero-informático”. Las jóvenes optan a las Ciencias de la Salud por su perfil asistencial y de cuidados. Curiosamente hay casos en los que ni siquiera la feminización del alumnado se refleja, como dicta la lógica, en el profesorado. El ejemplo extremo sería la Facultad de Medicina y Odontología de la UPV que en datos de 2000/01 presentaba un 77% de alumnas y sólo un 20% de profesoras (sin variar en los 10 años previos) (3).

Han pasado 20 años desde esa situación, pero la pérdida de talento femenino es una constante que se muestra en el análisis del documento “Informe Mujeres Investigadoras” del CSIC de 2020 (4), y “comparándolo con el de ediciones anteriores, permite concluir que la conocida gráfica de “tijera” de la evolución de la carrera científica de mujeres y hombres en dicho organismo se ha modificado de modo preocupante. Esta transformación se debe, fundamentalmente, a la importante disminución de contratadas predoctorales en relación a años anteriores. En los últimos 6 años (2014- 2019) se ha producido un descenso de un 14% en dichas contrataciones a mujeres… Si no se revierte esta situación se pone en grave peligro alcanzar la igualdad de género en la investigación en el CSIC.”

Se mantiene el techo de cristal y la brecha salarial. La mayor dificultad de las mujeres para ser contratadas, sus obstáculos para promocionar (jornadas parciales, cuidados, trabajo doméstico…) y un dato más: la primera razón por la que las mujeres abandonan su trabajo es por la conciliación, mientras que los hombres lo hacen por otro empleo mejor como primera causa. Por tanto es fácil comprender la teoría de la “tubería agujereada” (“leaky pipeline”) por la que se pierden mujeres en el camino profesional.

Científicas en todo el mundo han tomado consciencia de esta desigualdad y han creado diferentes grupos e iniciativas para visibilizarla y combatirla. Destaca el impacto creado por el ‘Efecto Matilda’, que surge en honor a la sufragista estadounidense Matilda Joslyn Gage (1826-1898), y denuncia la falta de reconocimiento de los éxitos de investigadoras. A nivel estatal AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas) (5) apoyada por la Oficina del Parlamento Europeo en España ha lanzado la campaña #NoMoreMatildas (6), pues como declaraba su presidenta, Carmen Fenoll: “La consecuencia inmediata de esta falta de imágenes de mujeres en la historia de la ciencia es que hace que otras mujeres (y las niñas y jóvenes) perciban que la ciencia es cosa de hombres. Además, la sociedad, las familias y las escuelas dudan sistemáticamente de la idoneidad y capacidad de las niñas para dedicarse a la ciencia, haciendo que estas niñas terminen dudando de sí mismas”,
En nuestra OSI EEC BioCruces desde hace unos años creó el grupo BioQ y organiza actividades en este día de conmemoración con imágenes de investigadoras del instituto y encuentros, este año en formato virtual.

En el espacio “Género y Salud” en el apartado “Publicaciones, Formación, Eventos e Investigación” se encuentran artículos y enlaces de interés sobre este tema, además de los aludidos en la bibliografía de esta nota.

Equipo Género y Salud

Bibliografía